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La NASA utiliza un transportador gigante para trasladar un cohete


Esta gigantesca máquina puede transportar 9.000 toneladas de carga



La NASA ha puesto en marcha su gigantesco transportador sobre orugas para trasladar el megacohete lunar de última generación de la agencia espacial con el fin de someterlo a pruebas en el Centro Espacial Kennedy, en Florida.

Con una velocidad máxima de 1,3 km/h, el vehículo sobre orugas transportó el cohete del Sistema de Lanzamiento Espacial, su nave espacial Orión y una plataforma de lanzamiento móvil a lo largo de unos 6,5 kilómetros, desde una planta de montaje hasta su plataforma de lanzamiento, un trayecto que tardó casi 11 horas en completarse.

Lo que le falta en velocidad, esta gigantesca máquina lo compensa con su potencia: el cohete SLS y la nave espacial Orión pesan en conjunto 1.600 toneladas.

El SLS, considerado el cohete más potente jamás construido, fue fijado en la plataforma de lanzamiento, listo para un «ensayo general con combustible», una serie de pruebas de dos días de duración que allanan el camino para el vuelo de prueba no tripulado Artemis I alrededor de la Luna.

Artemis I es la primera fase del programa Artemis de la NASA, cuyo objetivo es enviar astronautas de vuelta a la superficie lunar para 2025, lo que a su vez servirá de paso previo para las misiones tripuladas previstas a Marte.

Tras regresar a la planta de montaje para las comprobaciones finales, el transportador sobre orugas volverá a entrar en acción dentro de unas semanas para trasladar el cohete SLS de vuelta a la plataforma de lanzamiento, con el fin de que comience su misión espacial.

«Con las misiones Artemis, la NASA llevará a la Luna a la primera mujer y a la primera persona de origen étnico diverso, y pondrá en marcha una exploración a largo plazo como preparación para las misiones a Marte», afirmó la NASA.

Este vehículo sobre orugas forma parte de un par fabricado en la década de 1960 para dar apoyo al cohete Saturno V y a la misión de la nave espacial Apolo. Posteriormente se utilizaron para transportar componentes para el programa del transbordador espacial, que estuvo en funcionamiento entre 1981 y 2011.

Estos vehículos, que se desplazan sobre orugas en lugar de ruedas, cuentan con 16 motores de tracción, dos generadores de corriente alterna, dos generadores de corriente continua alimentados por motores diésel y dos cabinas de control, una para la marcha adelante y otra para la marcha atrás.

Cada una mide 40 metros de largo, 35 metros de ancho y pesa unas 3.000 toneladas. Una de las máquinas, denominada CT-2, ha sido reforzada para el programa Artemis. La CT-2 puede transportar hasta 9.000 toneladas en un solo viaje, lo que equivale a 20 aviones 777 a plena carga.

«Los transportadores sobre orugas están listos para seguir trabajando en la próxima generación de vehículos de lanzamiento que llevarán a los astronautas al espacio», afirmó la NASA.
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